| Revista Habitus |
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Prometímos, en la edición anterior, seguir hablando de maridajes o combinaciones entre comidas y bebidas. De pastas y carnes ya hemos hablado. Para retomar debemos remarcar dos cosas fundamentales. ¿Quién decide que es mejor? Usted. Su paladar es el mejor juez. ¿Cuál es el mejor maridaje? El suyo con el vino. Es el turno de los pescados y mariscos, donde definitivamente los blancos más se destacan, ya que está comprobado que el tinto da un gusto metálico poco agradable combinado con este alimento. Para pescados intensos, como pueden ser los de rio, las variedades que mejor acompañan son el chardonnay y el pinot gris, estos, son vinos, en general, untuosos y nobles que van a resaltar estos sabores, sin pasar inadvertidos. En el caso de preparaciones más frescas y suaves lo ideal es acompañarlo con cepas como el sauvignon blanc y el torrontes; son muy aromáticas y algunas recetas con pescados necesitan de ese empuje para ser irresistibles. Si es de preferir comidas muy condimentadas elija vinos con paso por madera o algún rosado fresco, de malbec principalmente. La paella, tal como la solemos comer en Argentina, es la acompañante perfecta para los vinos rosados. Hoy hay una amplia gama de vinos de este estilo y seguro va a encontrar uno de su preferencia. Si va a disfrutar de una trucha o salmón ahumado, dele la oportunidad a un Viognier mendocino, con la frutosidad e intensidad necesaria. Hay quienes solo toman vinos tintos. Para ellos, en cualquier caso lo único que me animo a sugerirles y que no vaya a desentonar mucho son las cepas pinot noir o algún tempranillo, eso sí, sin ningún paso por madera. De ser afortunado y conseguir este verano una buena Corvina Negra, no dude en pagar lo necesario por un buen espumante. Seguro hay mejores combinaciones, pero con lo difícil que esta la pesca, no hay mejor bebida para festejar. Para empandas y pizzas, en general, lo que no debería faltar nunca es una botella de Torrontes salteño. Entiendo que elijan la cerveza, pero hay bebidas con más trabajo que merecen su oportunidad. Cuando lleguemos al postre van a ir muy bien los espumantes o vinos dulces, como los cosecha tardía. Si esta última opción le resulta muy empalagosa, dele la oportunidad a los vinos Oporto o al destilado o licor de su preferencia. Si el plato es de carácter frutal o cítrico, con una acidez elevada, pruebe con espumantes rose donde estos se destacan. Los que tienen mucho chocolate se equilibran muy bien con el licor de café o algunos tintos dulces o fortificados. Hemos dado un paseo por las comidas que mas consumimos y trate de darle alternativas para todas. Si está pensando en cocinar algo para lucirse, escríbame y le daré las mejores opciones, con más detalles. ¿Es Pecado echarle soda o hielo al vino? Pecado, en mi mundo, es no tomar vino. Sucede que si va a llevar adelante cualquiera de estas dos prácticas la bebida se va a modificar y usted no tomara lo que compro. Siendo así le sugiero no gastar su dinero en bebidas sofisticadas. Igual reconozcamos que pocas cosas mejores, en verano, que tomar un buen vino blanco con hielo y un toque de soda. |






