| Noticias del Vino |
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La semana pasada se desarrolló en Park Hyatt Mendoza, el "Seminario de packaging para el vino". Mariano Paz, director ejecutivo de Tapi Argentina, expuso sobre las características de los diversos cierres para vinos. Desde la percepción de los enólogos, el tipo de cierre es el insumo dentro del packaging más importante, ya que determina la consistencia, permeabilidad y calidad de lo que llega a la góndola. Existe consenso global en que el cierre tiene influencia en la preparación final del vino. Mariano Paz, indicó que los datos se desprenden de una encuesta que realizó Tapi en todo el mundo. Entre otros puntos, "muchos enólogos destacaron que antes de comenzar a elaborar un vino, les interesa saber qué tipo de cierre se va a utilizar para así determinar cuáles serán los insumos enológicos necesarios". En relación cómo está dividido el mercado, Paz explicó que "en 2010, el tapado sintético de los vinos argentinos fraccionados entre US$4 y US$ 10 en góndola, superará el 30%". En base a datos de exportaciones de vinos argentinos en botella (por tipo de cierre), el sintético ocupa el 26%, el screw cap el 20%, mientras que el corcho en todas sus variantes, el 54%". Los cierres empleados para las exportaciones dependen del mercado de destino y del rango de precios de los vinos. Por ejemplo, hay una fuerte tendencia hacia screw cap en las exportaciones al Norte de Europa, mientras que en Estados Unidos, el corcho natural sigue siendo el preferido. Corcho natural vs. sintético vs. screw caps El corcho ha acompañado a la botella de vidrio por siglos como la única opción. Sin embargo, la oferta inelástica hizo crecer la oferta de corchos técnicos: aglomerados, 1+1, colmatados y microaglomerados. En el caso de los tapones sintéticos, a pesar de que aún tienen un pequeño porcentaje de mercado, de a poco ganan terreno principalmente porque se caracterizan por ser inertes, higiénicos, irrompibles y no generan polvillo, asegurando un cierre hermético. "Los tapones sintéticos están comenzando a ser utilizados para vinos espumantes y gasificados, ya que mantienen mejor la presión y la frescura del producto, además de poseer las ventajas de no alterar el gusto del vino por estar libres de TCA", sostuvo Paz. Por otro lado, las tapas a rosca muestran un fuerte crecimiento en los últimos años, debido a que aseguran un cierre hermético, fácil de abrir y no permiten permeabilidad. Según Mariano Paz, "su crecimiento está más ligado a vinos blancos y originalmente se asocia este tipo de cierres a vinos de bajo precio, aunque de a poco están teniendo mayor posicionamiento en otras líneas de vino, siendo muy utilizados en países como Nueva Zelandia y Australia. En el Norte Europeo y parte de estados Unidos, aún la aceptación es muy tímida, pero tiende a crecer".
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